domingo, 12 de abril de 2009

MOM - Nuevo Espacio de Aplicaciones

La globalización, el entorno socio-político, los avances tecnológicos, el auge de China como lugar ideal para emplazar nuevas fábricas, son algunos de los factores que están afectando hoy en día al entorno de operaciones de las empresas de fabricación.

Los clientes están pidiendo a los fabricantes un trato más personalizado, con características, propiedades, empaquetado, y atributos propios, lo que obliga al fabricante a trabajar con un sistema de información flexible y ágil para ser capaz de responder a sus clientes en tiempo, y con la calidad, cantidad y precio acordados. Además de tratar de garantizar el mejor servicio a sus clientes, los fabricantes no pueden descuidar la gestión de sus operaciones de producción, intentando reducir costes para proteger y aumentar sus márgenes. Las relaciones de los fabricantes con sus proveedores están también evolucionando en el mismo sentido, y cada vez más se impone un modelo colaborativo entre fabricantes, proveedores y competencia.

Estos aspectos están llevando a los fabricantes a transformar o re-estructurar el planteamiento de su negocio, poniendo especial atención en aquellos aspectos críticos que pueden proporcionarles ciertas dosis de eficiencia, innovación y diferenciación de la competencia.
El outsourcing y la contratación externa de la producción, son algunas de las estrategias que están siendo consideradas por muchas compañías para reducir costes, optimizar sus recursos, evitar sobre-saturación y poder ser más ágiles respondiendo a la variabilidad de la demanda y a los cambios en las necesidades de los productos. Estas estrategias suponen la posibilidad de externalizar/subcontratar unidades de negocio completas, o sólo determinadas unidades/líneas de producción, funciones específicas, o procesos de control de calidad.

El auge de estas unidades de negocio geográficamente dispersas (fábricas, centros, almacenes,…), genera organizaciones cada vez más distribuidas, que hacen mucho más compleja la gestión global de sus operaciones, Estos centros productivos requieren soluciones especializadas, ya que sus necesidades, estrategias y competidores son muy diferentes a los existentes a nivel corporativo, y no se cubren bien por los tradicionales sistemas empresariales ERP y SCM.

No es éste un fenómeno que afecte sólo a las grandes compañías, las de tamaño pequeño y mediano tampoco pueden escapar del impacto de la globalización, la variabilidad de la demanda y la producción externa. La llegada a los mercados de productos más baratos fabricados en países con costes laborales inferiores, marcan esta tendencia al “outsourcing” de determinados procesos productivos, y también obligan a buscar políticas de reaprovisionamiento en países de bajo coste, lo cual introduce un nivel más de complejidad en los sistemas de gestión de la cadena de suministro.

La conexión/integración entre las operaciones de fábrica y los sistemas de gestión corporativos, es una buena estrategia para optimizar procesos de negocio, y para mejorar la eficiencia en las operaciones, y por ello, los sistemas de información se están convirtiendo en piezas clave para proporcionar información relevante. El rendimiento de una determinada línea de producto, la eficiencia de una determinada fábrica, los ratios de eficiencia y rentabilidad de productos y líneas de producción, etc…. son datos necesarios para sobrevivir en este escenario empresarial, y por tanto, las capacidades de integración y conectividad entre el entorno de producción (fábrica), y el entorno corporativo (oficinas centrales), que tradicionalmente han sido prácticamente inexistentes o muy pobres, son ahora elementos clave para cualquier sistema de información.
Es en este contexto y bajo los condicionantes descritos, es cuando aparece el concepto de MOM, como una evolución de los sistemas MES (Manufacturing Execution Systems) surgidos en los 90.
El objetivo es paliar alguno de los problemas que el entorno global mencionado causa a muchos fabricantes hoy en día. Los problemas y retos más comunes descritos por los fabricantes son la desconexión fábrica-entorno corporativo, ser capaces de programar la producción de acuerdo a las capacidades y recursos finitas reales de producción, hacer una utilización efectiva de los activos de la planta, gestionar mejor los aspectos relacionados con el mantenimiento de equipos y el control de calidad, controlar y conocer los costes de forma efectiva, optimizar el rendimiento y ofrecer mejores niveles de servicio a clientes.

MOM se constituye como un nuevo espacio de aplicaciones que viene a llenar el vacío de comunicación e integración existente entre las plantas de producción y los sistemas ERP corporativos. Este vacío produce un desfase entre las decisiones estratégicas de la compañía y su implantación real en fábrica, y al mismo tiempo, provoca que los trabajadores y supervisores de planta, se vean obligados a tomar decisiones en tiempo real (que tienen un importante impacto en la rentabilidad del negocio), sin disponer de la información corporativa adecuada.
La necesidad de un sistema MOM, se materializa claramente en diversas situaciones. Podemos citar algunos ejemplos:

  • Empresas que tras haber realizado una importante inversión en tiempo y dinero en la implantación de su sistema ERP, se dan cuenta que no tienen suficiente información de los datos de planta a nivel corporativo, que no reciben ningún tipo de alerta cuando algo va mal, que no disponen de herramientas para analizar el por qué fue mal, y con todo ello, se sienten incapaces de mejorar los ratios de eficiencia y diseñar planes de mejora continua en sus instalaciones
  • Muchos fabricantes no consiguen alcanzar los objetivos de producción sin realmente entender claramente el por qué, ya que los métodos tradicionales basados en papel, la ingente cantidad de datos, y la variabilidad de las condiciones de producción, hacen imposible obtener datos correctos y fiables en los que basar las decisiones.
  • Empresas líderes en un determinado sector necesitan continuamente mejorar y optimizar la calidad de sus productos y la satisfacción de sus clientes. Muchas de ellas están implantando iniciativas Six Sigma para conseguirlo, lo cual exige visibilidad en tiempo real de sus operaciones de producción, monitorización de sus procesos productivo, y la consecución de cierto grado de propiedad/responsabilidad por parte de sus empleados en los diferentes roles y tareas que desempeñan.
  • Los supervisores o encargados de programar la producción en fábrica, ante los cambios por eventualidades que tienen que realizar, no disponen de información suficiente para tomar la decisión más correcta y más rentable en cada momento(datos de oferta y demanda, materias primas que están ya en proceso de recepción o en pedido, …)

En todos estos escenarios planteados, una solución MOM, sería la alternativa ideal.

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